Tijuana (México), 23 abr (EFE).- Medio centenar de migrantes centroamericanos y mexicanos que están varados en la ciudad mexicana de Tijuana, frontera con Estados Unidos, amenazaron este viernes con pernoctar a unos metros del cruce entre ambos países.
Se trata de una parte de los miles de migrantes que desde hace poco más de dos meses duermen en un campamento instalado en la explanada de la Garita Internacional El Chaparral, esperando resolución a su solicitud de asilo político.
Desde el mediodía de este viernes, los migrantes marcharon desde El Chaparral a los límites territoriales entre Tijuana y San Ysidro, Estados Unidos, manifestándose a favor de la apertura de la frontera, bajo el argumentó que había sido una promesa de campaña de Joe Biden.
Eva Zacarías, originaria de Chiapas, México, expresó que su único interés es que Biden «cumpla su promesa de dar apertura al asilo humanitario» de personas que buscan llegar a la Unión Americana, por distintas razones, en su mayoría por persecución.
La mujer contó a Efe que tiene cuatro hijos, menores de edad, viviendo en Estados Unidos, con quien desea reunirse, pues desde hace varios años que no los ve por lo que se sumó al movimiento de migrantes que protestan a favor de la apertura de la frontera.
«Queremos una respuesta de alguien de EE.UU. y migración, no queremos a nadie de México porque no tenemos respuesta, estamos en el abandono, que el presidente Biden nos escuche y que vea que aquí hay niños ciudadanos», expresó.
Ante la falta de respuesta de las autoridades durante este día, los migrantes decidieron pasar la noche en los límites de la frontera, a un costado del cruce fronterizo peatonal y vehicular.
La temperatura para esta noche es una mínima de 11 grados centígrados, de acuerdo a la Dirección de Protección Civil de Tijuana, además de cielos nublados y lloviznas ligeras.
El martes trascendió que el Gobierno de México abrirá 17 campamentos en la frontera sur los cuales serán operados por el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de las Familias (DIF), para atender el incremento de migrantes centroamericanos, principalmente menores de edad, que llegan a México para posteriormente trasladarse a Estados Unidos.
Mientras que el miércoles, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, señaló que su Gobierno prepara un plan para reforzar los controles migratorios en la frontera sur del país y así, dijo, proteger a los menores de edad.
De acuerdo con autoridades migratorias, actualmente se tienen registrados en territorio nacional 5.300 menores migrantes. Sin embargo, cada uno de ellos viene acompañado por al menos cinco personas, lo que significa al menos un total de 24.000 personas que están en México de manera irregular.
El Gobierno estadounidense reveló cifras récord de detenciones de migrantes en su frontera con México, con más de 172.000 en marzo, entre ellos casi 19.000 menores.